Piedras preciosas en Uruguay

Piedras preciosas en Uruguay
2.4 (48%) 10 votes

Piedras preciosas en Uruguay, Actualmente, todo mineral cuya forma cristalina pueda ser empleado en la joyería  ―gracias a su durabilidad, belleza y rareza― es considerado una piedra preciosa.

Sin embargo, en el pasado, esta terminología era reservada para el rubí, diamante, zafiro y la esmeralda, principalmente debido a su valía y distinción.  

Gemas en Uruguay

Piedras preciosas en Uruguay

Todas las demás gemas ―citrino, turmalina, amatista, ágata, etc.― eran calificadas como semipreciosas.

A pesar de que ahora todas ellas pueden ser englobadas bajo el mismo nombre, por tradición, en muchos casos la diferenciación sigue haciéndose, y ésta es la razón de que se conozca a Uruguay ―específicamente al departamento de Artigas― como uno de los principales productores de piedras semipreciosas en el mundo.  

En esta zona existe una gran variedad de gemas, pero de entre todas ellas destacan principalmente el ágata y la amatista.

Ejemplares de muy alta calidad, con tamaños que alcanzan hasta los 3 metros de altura y de belleza y colores excepcionales son los principales productos del país.

Los yacimientos se encuentran en la cuenca del arroyo Catalán Grande, en las laderas de las cuchillas Yacaré, Belén, Catalán y Cururú,  y en el valle que conforman los arroyos Seco, Tres Cruces y Cuaró, y resultan una verdadera fuente de riquezas naturales para la nación.

Orígenes de las piedras preciosas

Orígenes de las piedras preciosas

De acuerdo con los estudios geológicos, la formación de estas gemas en Uruguay data de 120 millones de años atrás, cuando la separación de los continentes que dio origen al océano Atlántico causó que la lava balsática que corrió sobre rocas sedimentarias creara la formación Arapey.

La lava que continuó avanzando se fundió con el sílice de la arena presente al norte del país, y esto formó una masa burbujeante, en cuyo interior surgieron cristales de cuarzo. El lento enfriamiento de este material, así como las impurezas de la arena, ocasionaron piezas de amatistas muy valoradas por sus colores y tamaños.

Es así como pueden encontrarse importantes yacimientos en Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Tacuarembó y Rivera.

 De estos lugares Artigas resulta el más importante, debido a que las áreas de lavas cretásicas, las cuales representanta el 92 % del territorio de esta zona,  cuentan con el basalto necesario para la formación de las geodas en las que pueden localizarse amatistas y ágatas.

Ésta es la razón de que la minería sea uno de los sectores productivos principales de la zona y es  por ello que  cada vez surgen más iniciativas turísticas como el tour por cuevas y minas a cielo abierto, en miras de exaltar la importancia de la actividad y el trabajo que implica, y posicionar el departamento como la capital de las piedras preciosas en un futuro cercano.

Piedras preciosas en Artigas

Piedras preciosas en Artigas

A la hora de procesarlas, en lo que se refiere a estas gemas, existen dos tipos de formaciones: macrocristalinas, como la amatista, el cuarzo y el topacio citrino, y las microcristalinas, como la ágata y el jaspe, etc.

La primera se puede dividir en cristales. Los que pueden ser faceteados se martillan para obtener la gema y el resto se pulen para la fabricación de fantasías. Las segundas se incluyen en artículos de decoración cortadas en rodajas.

De éstas, las más importantes obtenidas en la zona son las ágatas y las amatistas. De hecho, de acuerdo con la UNESCO, actualmente, Uruguay se encuentra posicionado en el primer puesto de producción mundial de ágatas, seguido por Brasil.

En el caso de las amatistas ocurre el caso contrario. Es Brasil el principal productor y Uruguay, el país que le sigue.

La amatista es utilizada con fines ornamentales, orfebres y decorativos. Aunque existe una variedad anaranjada-amarillenta producida tras un tratamiento térmico, naturalmente se caracteriza por ser violeta o estar en el rango de sus tonos.

Tanto en morteros y envases para uso de laboratorios químicos, como en objetos decorativos y elaboración de esculturas, son algunos de los usos que se le dan al ágata, principalmente debido a su dureza.

Aunque muchas veces se usa medios artificiales para acentuar el color,  cierto es que el ágata viene en tonalidades tan variadas como azules, violetas, marrones, rosas, verdes, grises y negras. Suele tener bandas concéntricas que se alternan entre opacas y traslúcidas.

Otros usos de las piedras preciosas

Dada su capacidad constante de propagar vibraciones de todos los tipos de energía, las piedras preciosas son reconocidas por ser amplificadores, transformadores y conductores, por lo que además de decorar, dan armonía, vigor y equilibrio a los espacios.

Esto tiene suele tener una influencia positiva en las la salud ―tanto síquica como física―, las relaciones y el intelecto.

Las ágatas, que funcionan bien tanto si se llevar consigo como  si se dejan en casa, suelen asociarse a la capacidad de absorber y transformar la energía negativa.

En el caso de la amatista, se le atribuyen propiedades curativas, así como la capacidad de limpiar el aura, purificar la energía y permitir a las personas sentirse más abiertas.

Recorts de las piedras preciososas de  uruguayos

piedras preciososas de  uruguayos

Alrededor del 8,3% es lo que representa el sector en  Artigas para toda la explotación minera de este país. Éste ha logrado exportar a más de 40 países y, en el año 2011 logró un récord de 22.000 toneladas.

En cuanto a los ingresos, en el año 2013 logró la mayor cantidad ganada hasta la fecha, después de ser el generador de 23 millones de dólares.

Por las piedras de ágata ―las cuales son exportadas en bruto por completo a China―, se obtiene un promedio de 0,40 centavos de dólar, mientras que la amatista genera alrededor de 4 dólares por kilo, si va en bruto a Brasil y 12 si se lleva con valor agrado hacia Estados Unidos.

Proceso de extracción

Proceso de extracción

Dado que estas se encuentran contenidas en geodas, la extracción de ágatas y amatistas es realizada de dos formas: a cielo abierto o a través de una galería, donde con explosivos se detonan sectores, rompiendo la geoda y cavando túneles.

En éste último, se utiliza una herramienta de precisión para observar su interior y una pólvora especial  que no la daña.

El uso de explosivos es frecuente sobre todo cuando se trata de grandes geodas con tres o cuatro metros de altura.

Sin embargo, la cantidad que se usa también depende de otros factores, como el tipo de basalto en el que se encuentra.

Éste puede ser fresco, en el cual suelen aparecer geodas de entre 20 y 50 centímetros, y en cuyo caso un exceso de pólvora podría destruir todo el valor de la roca, o meteorizado.

De acuerdo con los expertos en el área, las explosiones que se hacen en ambos casos no generan un gran impacto ambiental, debido a que ―además de ser puntuales y controladas― resulta sencillo para el suelo recomponerse en alrededor de 5 años.

Por su puesto, hay muchas previsiones que deben tomarse al respecto, como hacer estudios en los cursos de agua cada seis meses, para evitar causar daños al ecosistema.

Esta es la razón de que el trabajo de los geólogos sea tan importante en esta área. Son estos quienes realizan los estudios técnicos, asesoran a la hora de tomar decisiones y gestiones frente a la Dirección Nacional de Minería y Geología del Ministerio de Industria.

 Y es que ésta, junto con  la Dirección Nacional de Medio Ambiente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio ambiente, es el ente encargado de los permisos de explotación.

Políticas para el sector

Para crear políticas en este ámbito, asegurar su desarrollo y supervivencia, e identificar las restricciones y problemas del mercado, desde el 19 de febrero de 2016 existe

El Consejo Sectorial de la Minería de Ágatas y Amatistas, el cual incluye a al ministerio de Industria Energía y Minería, así como a los de Economía, Finanzas y Viviendas, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y Trabajo y seguridad social.

Además, reúne representantes de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, la Cámara de la Industria Minera, la Universidad de la República, el Pit-Cnt y el Consejo de Educación Técnico Profesional de ANEP.

Además, desde 2014, existe la carrera de Tecnología de productos en gemas en la UTU, para formar a los productores durante tres años en ésta área.

Esto tiene la intención de disminuir la brecha existente entre productores y artesanos, pues la mayoría de los que extraen las piedras, las venden en bruto, manteniéndose alejados de quienes podrían agregarles un valor extra. En este curso los alumnos obtienen conocimientos de diseño, investigación y técnica, dándosele especial importancia al desarrollo de la cadena productiva en toda su extensión.

Con todas estas medidas y proyectos se busca fomentar el crecimiento del sector y posicionar al país como una de las principales potencias en este ámbito.  

El problema con el que se sigue enfrentando es la no existencia de una industria manufacturera que aproveche la alta calidad de las piedras de la zona para otorgarles un mayor valor, pues existe una diferencia bastante notoria entre los precios de estos productos en bruto y los de aquellos que ya han sido trabajados.