Piedras Semipreciosas

Las piedras Semipreciosas, en el mundo se habla de gemas como piedras de alto valor y belleza, su uso y comercialización está orientado a la joyería.

Estas resaltan por su brillo, dureza, colores hermosos, entre otras características que las han hecho merecedoras de ser llamadas por muchos, piedras preciosas. Pero, realmente

 ¿Qué son las piedras preciosas?

Pues bien, una piedra preciosa se cataloga de esta manera por su perfección, su composición y estructura química y por supuesto por su belleza.

La belleza consiste en sus colores, brillo y su atractivo visual; por otra parte la perfección se toma en cuenta en primer lugar por su dureza, medida en una escala conocida como la escala de Mohs.

No necesariamente debe ser la más dura, pero si duraderas; si algo puede dañarlas de forma relativamente fácil, esto disminuye su valor.

De todas las gemas que existen, se consideran piedras preciosas solo a cuatro de ellas, que son: el diamante, el zafiro, el rubí y la esmeralda. El resto están catalogadas como piedras semipreciosas.

¿Que son las piedras Semipreciosas?

Las piedras semipreciosas, son por consiguiente, el conglomerado de gemas más grande de estos minerales. Bajo esta categoría se encuentran los cuarzos y todas sus variantes, el jade, ámbar, cornalina, ópalos, espinelas, topacios, aguamarinas, lapislázuli, turquesa, perlas, ágatas, entre muchas otras.

Estas piedras son utilizadas ampliamente en joyería, y su uso se expande a casi todos los continentes. Los yacimientos de estas piedras, se encuentran igualmente esparcidos a lo largo de todo el mundo, por lo que la extracción de estas gemas es constante y creciente.

Las piedras semipreciosas en la joyería

La joyería es un mercado mundial, las personas en todo el mundo gustan de usar prendas confeccionadas con gran belleza y detalle y adornadas con una gema que complete la obra. Aunque las piedras semipreciosas son muchas, existe una parte de ellas que son las más frecuentemente  utilizadas en esta empresa.

El topacio

El topacio es una de las gemas más versátiles en joyería, de las más utilizadas, ya que posee una belleza particular y un brillo casi semejante al del diamante.

Su color varía desde marrones pálidos hasta tonos violetas y azules pasando por colores rojizos. Sin embargo, una de sus particularidades en el área de la joyería, es que el topacio puede modificar su color a través de procedimientos artificiales, específicamente al someter al mineral a rayos gamma de distintas frecuencias y por espacios de tiempo determinados, permite dar al topacio casi cualquier color deseado.

SU transparencia y brillo han sido confundidos muchas veces con el diamante, de hecho, la corona portuguesa poseía esta piedra incrustada en ella, que posteriormente, se confirmo que en realidad era un topacio.

La espinela

La espinela es una piedra especial entre muchas piedras catalogadas como semipreciosas, y una de las cosas que las hace más valiosas es la belleza de sus colores, especialmente las de color rojo. Su belleza a primera vista es capaz de superar incluso a la de piedras preciosas como el rubí.

Solo bajo luz ultravioleta y otros procedimientos científicos es que se puede apreciar la diferencia entre el rubí y la espinela. Esta piedra es muy usada y muy valorada en la joyería, las prendas hechas con esta piedra suelen ser muy valiosas sin embargo dentro del rango de lo accesible del público.

Existen en el mundo piezas invaluables y de gran importancia histórica. Un ejemplo de ello es el famoso Rubí Príncipe Negro una gema de 170 quilates incrustado en la corona real Británica, que con el paso de los años, solo hasta hace unas décadas se descubrió que en realidad se trataba de una espinela roja de altísima calidad.

Un caso similar ocurrió con el Rubí Timur de más de 350 quilates, sobre el cual se grabaron los nombres de muchos emperadores del antiguo imperio mongol. Con esto puede notarse la gran belleza de esta gema, lo que por supuesto ha sido la principal característica de su uso dentro de la joyería.

El Ópalo

El ópalo es una piedra con muchas variedades, sin embargo, el más valorado en la joyería es el ópalo noble, una clase de ópalo que se caracteriza por los diferentes colores que se pueden apreciar en el, colores muy intensos en forma de laminillas dentro de la gema que pueden observarse mientras se mueve el ópalo.

Esta peculiaridad es uno de los factores que lo hacen una piedra apreciada por los joyeros y por los que aman las joyas.

Las piedras de ópalo tienen una belleza cautivadora, más allá del hecho de que no son tan brillosas ni tampoco cristalinas como otras gemas, su uso también se establecía frecuentemente para joyas de la realeza y de personalidades importantes de la edad media.

Este mineral también posee misticismo, que la relaciona con deidades y con poderes espirituales y sanadores que la hacen aun más especial.

El ópalo de fuego, por ejemplo es uno de los más valiosos, tanto por su belleza y rareza, como por lo que representa; algunos adquieren joyas con ópalos como una especie de talismán o amuleto.

La aguamarina

La aguamarina es una gema que se caracteriza por su pálido color azul o verdoso que se parecen a los tonos que se observan en el mar, de allí su nombre.

Esta piedra tiene una belleza particular asociada a su color y su cristalinidad. Estas características son las que principalmente las hacen valiosas en el mundo de la joyería. Algunas de estas gemas, luego de ser pulidas y trabajadas llegan a tener una belleza tal, que ha llegado a compararse con la esmeralda.

La perla

La perla es una gema diferente a las demás, y esto se debe a que su origen, a diferencia de la mayoría, no se debe a procesos geológicos que involucran altas temperaturas o presiones extremas; sino que esta tiene origen animal, es decir, se forma a través de un proceso complejo y doloroso que se da dentro de un molusco marino llamado ostra.

Las perlas han sido utilizadas desde tiempos muy antiguos para la fabricación de joyas, más específicamente para crear collares de perlas, que llegaron a ser muy utilizadas por mujeres que formaban parte de las familias reales del mundo, aristócratas de la época, y aún hoy, los collares de perlas son muy valorados y costosos en la joyería, al punto que no están accesible a todos los estratos sociales.

Las perlas por lo general se moldean de forma redonda, se pulen al punto de que su brillo resalta, su color particular y casi único ha hecho que a este color se le llame como a la gema, es decir, “color perla”.

Además de estas gemas, existen muchas otras que son semipreciosas y que también tienen su lugar y su mercado en la joyería mundial, tal es el caso de los cuarzos y sus variantes, el ámbar, una gema que tiene origen vegetal, pues se trata de una especie de resina de arboles que se fosiliza y endurece creando una particular piedra transparente y amarillenta que tiene un alto valor en la joyería.

La cornalina es otra de las piedras semipreciosas utilizadas, caracterizada por su color rojizo; el lapislázuli, de color azul intenso como el del mar profundo, la cual desde la antigüedad ha sido muy utilizada en la joyería;

El jade, una piedra de color verdoso opaco, famosa en el lado oriental del mundo, especialmente en los imperios asiáticos del mundo en la era antigua y medieval, valorada y usada como joyas por algunos emperadores. También se puede mencionar la turquesa, amatista, ágata, zircón, entre otras.

Piedras semipreciosas azuladas, verdes, rojas

Piedras semipreciosas azuladas

Las piedras semipreciosas que presentan colores que se encuentran en la gama de los azules, se hallan varias. En este caso nombraremos desde las más intensas hasta las más pálidas.

En primer lugar podemos mencionar el lapislázuli, característico por su color azul intenso, los topacios azules, mayormente los que han sido tratados con rayos gamma los cuales resultan en un azul más intenso; los cuarzos azulados, espinelas azules, y la aguamarina.

Entre las piedras preciosas verdes podemos encontrar algunas variedades de aguamarina, el jade, cuyo color verde varía entre pálido e intenso.

El olivino, el peridoto, algunos topacios de color verde, la malaquita, la turquesa, algunas variedades de cuarzo, entre otras.

Las piedras semipreciosas de color rojo son pocas, entre las más importantes podemos mencionar en primer lugar a la espinela, el topacio rojo, la cornalina, y algunas otras pocas especies más.

Existen otras tonalidades entre las piedras semipreciosas, tales como las marrones y sus variantes, como por ejemplo algunos tipos de ágata, el zircón, el topacio, entre algunas otras.

Existen variantes de estas piedras con otros colores, como por ejemplo la amatista, que tiende a tener un color violeta al igual que la bolivianita, el cuarzo que puede incluso llegar a ser totalmente cristalino, el ámbar con su color amarillento, etc.

Otros usos dados a las piedras semipreciosas


Como ya vimos, el principal uso de estas gemas se orienta a la joyería, sus diversos colores, su brillo y su belleza las convierten en las piezas ideales para esta empresa.

No obstante, las piedras semipreciosas también han tenido otros usos a lo largo de la historia. Si bien estos usos adicionales se centran principalmente en la decoración de elementos que van desde armaduras, hasta pequeñas esculturas de adorno, existen registros de que estas piedras han sido utilizadas también con fines protectores, metafísicos y místicos.

Desde tiempos inmemoriales, la rareza y la belleza de estas piedras, inspiraron una gran cantidad de mitos y leyendas que giraban en torno a ellas; en estos relatos, se les atribuyen propiedades y poderes que hasta entonces eran comparadas con las de alguna divinidad.

Desde entonces y aun hasta hoy, estas gemas se usan en muchas culturas como amuletos para la protección y para la buena suerte; en otros casos, se usan más bien como rocas curativas, capaces de sanar diversos tipos de enfermedades que incluyen desde enfermedades de la sangre, hasta trastornos psicológicos y condiciones mentales como la depresión, el estrés, entre otras.

La comercialización de las piedras semipreciosas para estos fines, crece constantemente, por alguna razón, algunas personas abandonan los métodos científicos y médicos y se vuelven a los poderes de las gemas.

Lo interesante en esto, es que son muchos los que afirman que ellas han sido las responsable de sus sanaciones, atribuyendo su buena salud al uso de las gemas.

Muchos otros, dicen que su buena suerte, su protección y el éxito de ciertos proyectos, se deben al uso específico de ciertas gemas que benefician estas acciones.

Sin duda alguna, sea cierto para muchos o no, la realidad es que la comunidad de personas que creen en ellas como fuente de poderes y de propiedades místicas, es grande, y de hecho, crece con el paso de los días, lo que supone pensar que este mercado paralelo, no acabará por lo menos en el futuro próximo, algo que resulta bastante interesante tomando en cuenta el avance veloz de la ciencia, en donde varias personas, prefieren poner su confianza en el poder de estos minerales de extrema belleza.

La ciencia por supuesto, no apoya estas creencias, ni ha demostrado la veracidad de las propiedades que se les atribuyen a estas gemas, no obstante eso no ha influido en lo absoluto en aquellas personas que si creen.

Por ejemplo, el ópalo, especialmente el ópalo de fuego, hallado en la actualidad en los yacimientos de México, es una piedra en la que esa cultura afirma que tiene poderes sobre el fuego, su color amarillo también hace rememorar al Sol y el poder que este tiene sobre el planeta.

Por otra parte la espinela, era considerada por muchos como una piedra sagrada, especialmente la roja, la cual incluso llego a utilizarse en objetos eclesiásticos.

Fue utilizada por muchos para ahuyentar el mal, y actualmente se cree que tiene poderes sobre la mente y el cuerpo.

La cornalina, era considerada por la cultura budista no solo como una piedra curativa, sino también un elemento que ayudaba a alcanzar la sabiduría y es una de las gemas a las que más se les atribuyen propiedades curativas. Así como estas, se puede decir con seguridad de que cada una de las demás también tienen sobre ellas un velo de misterio, de creencias y de propiedades, que seguramente seguirán existiendo muchas generaciones en el futuro.

Lista de piedras semipreciosas

A

Ágata

Ámbar

Ametrino

Ammolita

Ambligonita

Aragonita

Alejandrita

Algodonita

Apofilita

Azurita

Anhidrita

Analcime

Andalucita

Anglesita

Amatista

Anatasa

Apatita

Augelita

B

Bastnasita

Barita

Berilonita

Benitoíta

Bayldonita

breithauptita

Bustamita

Brucita

Brookita

C

Cerusita

Ceruleita

Chiolite

Charoíta

Cancrinita

Childrenita

Canasite

Cabasita

Casiterita

Cinabrio

Cromita

Feldespato

 

 

 

Piedras Semipreciosas
3.8 (76%) 5 votes