Pulidora de piedras preciosas

Pulidora de piedras preciosas, una de las cosas que causa más admiración por parte de las personas, son las piedras preciosas, brillantes, con colores agradables a la vista, con un brillo que cautiva a los que tienen la oportunidad de observarlas.

Es posible que por esta razón particular, las gemas sean desde siempre consideradas como un objeto especial, no destinado a otra cosa que no sea embellecer a algo o a alguien.

Pulidora de piedras preciosas

Ciertamente, las piedras preciosas de hoy gozan de un exquisito trabajo artístico realizado por personas especializadas y dedicadas a realizar sobre ellas una labor que consista en obtener el mayor potencial de la gema en cuanto a su color, brillantez, brillo y belleza; es decir, convertir la piedra en bruto en una elegante y bella joya.

No es trabajo fácil, requiere ojo detallista, bastante arte, cuidado y delicadeza y como no, por supuesto, mucho estudio.

No cabe duda que el proceso que existe desde la extracción del mineral hasta convertirse en una joya, es bastante complejo, intervienen muchos factores y de hecho hay mucha gente involucrada en esta labor.

La extracción del mineral no es para nada sencillo, aunque es cierto que algunas gemas son más difíciles de extraer que otras y por lo tanto requieren aún más trabajo y material especializado, solo una pequeña parte, de la gama de piedras preciosas que se conocen, son de una extracción relativamente sencilla.

Entre los procesos que se llevan a cabo para la transformación de un mineral precioso en bruto, posterior a la extracción, es la clasificación del mismo.

La clasificación consiste en determinar el tipo de material en específico que se ha extraído y posteriormente establecer cuáles son las características físicas y químicas que lo componen. Esto permitirá que el posterior tratamiento que se le dé a la roca sea el adecuado según su tipo.

Aunque exista un yacimiento de un tipo de piedra preciosa en específico, estas pueden presentar diversas variaciones en su composición.

Por ejemplo, una piedra preciosa puede cambiar de color según algunos componentes químicos que de alguna manera alteran su estructura molecular; y aunque siga siendo el mismo tipo de piedra preciosa, posee características diferentes; en este sentido, es que se hace necesaria una previa calificación de la piedra.

En segundo lugar luego de todo este proceso, la gema pasa a manos de personas encargadas de su talla, pulido y facetado.

Estos son los pasos que permitirán extraer el mayor nivel de belleza posible de la piedra en bruto para transformarse en una joya que terminará adornando elegantemente desde piezas de decoraciones altamente lujosas hasta las delicadas piezas que estarán incrustadas en los pendientes de alguna afortunada dama.

Las pulidoras de piedras preciosas

Las piedras preciosas, como muchos sabemos, no poseen en su estado bruto un brillo tal como el que vemos en las tiendas de joyería, de hecho, para alcanzar este brillo característico se necesita de una herramienta, es decir, una pulidora de piedras preciosas.

Cuando la roca es extraída en la mayoría de los casos son opacas y rústicas tanto en sus bordes como en su forma general. Para esto, el uso de este instrumento permite deshacerse de todas las impurezas que opacan el brillo de la gema y de esta forma obtener un resultado bastante llamativo, atractivo y hermoso a la vista; después de todo, es el brillo lo que atrae y llama la atención, en primera instancia, a la persona que las ve.

Esta herramienta puede hallarse desde tamaños relativamente compactas hasta un poco más grandes y más especializadas, claro esto dependerá más que todo de la cantidad de piedras que necesiten ser pulidas a la vez o individualmente, pero esto ya lo explicaremos a continuación.

Tanto las de mayor tamaño como las más pequeñas se basan en los mismos principios de pulido pero bajo distintas circunstancias;

ambas consisten en rozar la gema de un material o superficie con la suavidad y rugosidad necesaria para quitar impurezas y darle brillo, ambas cosas al mismo tiempo.

Por ejemplo, las pulidoras compactas, las que se usan para pulir una gema a la vez, consiste en un dispositivo que consta que un motor giratorio, sobre el cual se coloca una especia de lija cuyo material puede variar, esto dependerá mucho del tipo de roca que se pretende pulir, ya que algunas son más delicadas que otras.

Puesto en marcha este motor giratorio, se sostiene la gema firmemente sobre el material de pulido, de manera que el rozamiento por giro de este vaya limpiando y puliendo la piedra hasta conseguir el acabado deseado.

El material de la banda que se coloca sobre la rueda giratoria puede ser cambiado progresivamente, a medida que se vaya puliendo la piedra, para obtener resultados aún más delicados y brillantes.

En el caso de las pulidoras más grandes, el método es totalmente diferente, la persona encargada del pulido no necesita estar directamente en contacto con la gema, sino que la máquina realiza prácticamente todo el trabajo.

El sistema de este tipo de pulidora consiste en lo siguiente, un cajón de metal, el cual está dividido en varias secciones de forma vertical, secciones las cuales están depositadas muchas piedras con una textura y forma determinada, características que serán determinantes para el pulido.

Este cajón (o en algunos casos un tambor de metal) posee a lo largo de todos los bordes inferiores, una serie de resortes que permiten que este pueda moverse. Debajo del cajón con las secciones divididas, descansa uno o varios motores que producen vibraciones de alta velocidad.

La estrategia consiste en depositar varias de las gemas que se van a pulir, en las secciones con las piedras pulidoras; una vez dentro, los motores activan las vibraciones, lo que mueve las piedras y estas irán puliendo las gemas por efectos de la fricción.

Ambos tipos de máquinas pulidoras son efectivas en lo que hacen, sin embargo, muchos de los que trabajan con  piedras prefieren usar ambas, una para un “primer pulido” y la más pequeña para el acabado final, de manos del joyero.

Consideraciones acerca del producto

El trabajo detallado y preciso es, sin duda, lo que acaba por dar el mejor resultado y por lo tanto un mejor acabado de la pieza, en este caso, de una piedra preciosa.

Por lo tanto, el uso de la pulidora de piedras preciosas de motor giratorio, es una opción que permite al artesano dar a la gema un pulido más específico y controlado, pues son las manos del experto los que guían el trabajo;

no obstante, de esta forma la labor se hace más tediosa para quien realiza el trabajo y por lo tanto requiere más tiempo y mayor dedicación y esfuerzo para obtener los resultados deseados.

En el caso de la pulidora del tipo industrial, el artesano puede dejar en esta herramienta la mayor parte del trabajo, ahorrando tiempo y esfuerzo y obteniendo resultados bastante profesionales y aceptables, ya que esta máquina permite graduar la intensidad de las vibraciones y, de esta forma, graduar el nivel de pulido que se realiza en la gema.

Esto quiere decir que la elección depende exclusivamente de la decisión del pulidor, y obviamente de su presupuesto, ya que estas últimas se encuentran valoradas en precios que rodean los 9.000 dólares en adelante, alcanzando incluso los 20.000 dólares;

precios que definitivamente y sin duda alguna, no las pone al alcance de todos. En el caso de las pulidoras más pequeñas, su precio es considerablemente muchísimo menor, oscilan entre los 200 y 300 dólares, por lo cual, es el instrumento más común utilizado para este fin.

Conclusiones

No podemos decir que una piedra preciosa es tal cosa si carece de su característica más resaltante de la misma, además del precio claro, y es su brillo, ese elemento que la hace resaltar desde las vidrieras de las joyerías que observamos con tanta admiración, dando a la vista una elegante y deslumbrante impresión, lo que las hace deseables por la mayoría de las personas.

Por esta razón, el uso de estas máquinas para el pulido de estas gemas es la herramienta que logrará destacar esta capacidad de resaltar la transparencia, color y cristalinidad de la gema, aportando obviamente una increíble belleza a la pieza final.

El hecho de que se puedan hallar a precios tan accesibles, permite que una persona que ya posea alguna gema que, con el paso del tiempo haya ido perdiendo parte de ese brillo característico de tiempos pasados; pueda volver a dar a la gema, por sí mismo la majestad propia de ella, por lo cual es una ventaja resaltante que esta herramienta posee al estar prácticamente al alcance de la mayoría de las personas.

La forma de adquirirlas es la tradicional, es decir, en tiendas especializadas en la venta de herramientas para el trabajo con gemas, o a través de otros medios como el internet, un tipo de mercado virtual que ha ido cobrando fuerza a medida que nos adentramos al siglo XXI, en donde podemos adquirir por medio de tiendas virtuales, productos de todo tipo y de casi todas las categorías que cualquiera pueda imaginar, en la que por supuesto las pulidoras de piedras preciosas forman parte.

Pulidora de piedras preciosas
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