Piedras octogonales

Piedras octogonales
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Piedras octogonales, las piedras preciosas son gemas con brillos y colores excepcionales, atraen por su belleza y por su rareza, por su significado y el misterio que hay detrás de cada una, a las cuales muchas veces se les atribuyen poderes de distintos tipos y para distintos propósitos,

pero también por su corte y su facetado, un proceso por el cual la piedra es sometida a cortes  precisos que le dan forma, esta forma pueden ser increíblemente variadas según las exigencias del joyero o el comprador, es siempre un proceso tan fundamental en la piedra como el pulido mismo.

Piedras octogonales

Piedras octogonales

También conocidas como gemas, son piedras que se forman dentro de la tierra misma, por procesos geológicos en donde la temperatura, la presión y los minerales que entran en acción durante estos procesos, son los que determinan el tipo de gema que terminará por formarse.

En el mundo una de las cosas más costosas y lujosas de las cuales una persona puede disfrutar, es de poder tener la posibilidad de usar una de estas piedras como una prenda en una joya que pueda lucir.

Obviamente no todas las gemas son igual de costosas o igual de hermosas, digamos que en el mundo de las piedras hay algunas que tienen más prestigio que otras.

El diamante, por ejemplo, se dice que es el mejor amigo de las mujeres, una afirmación bastante eufemística pero real en muchos casos, es quizás la razón por la cual, es casi una tradición mundial, que los enamorados, cuando van a comprometerse con su pareja, regalan un anillo que represente ese compromiso, y que generalmente este se encuentra coronado por un hermoso diamante.

Algunos, con más poder adquisitivo, pueden hacer de ese diamante una piedra más grande en el anillo, algo que los joyeros saben muy bien, y por esta razón en el mercado de los anillos de compromiso siempre se ofrecen variedad de estos, con diamantes de diferentes tamaños, no para el más enamorado, sino para que los amantes no se queden sin algo que regalar a sus respectivas damas.

No obstante, existen otras gemas como los rubíes, ópalos, aguamarina, cuarzos, cornalina, jade, jaspe, esmeraldas, las cuales también adornan infinidad de joyas que son y han sido usadas tanto por hombres como mujeres a lo largo de la historia.

Los reyes de la antigüedad han usado incrustaciones de piedras con trabajos de finísimo acabado para dar más realce a ese símbolo de realeza. La corono británica por ejemplo es la corona con el diamante más grande usado en una prenda hasta ahora, y justo debajo se encuentra una espinela roja, lo que durante años se creyó que era un rubí.

Civilizaciones aun más antiguas como mayas, aztecas, los antiguos griegos, egipcios, los persas, judíos, babilónicos, entre otros, conocían el valor de las piedras preciosas, para lo cual, en muchos de estos casos, su uso se incluía incluso en el aspecto religioso y sagrado, como por ejemplo el legendario templo hebreo que existió hasta el año 70 cuando los romanos lo arrasaron hasta el presente.

Este templo tenía dentro de sí gemas preciosas incrustadas en las paredes y en columnas principales del lugar.

Lo que hace a una gema más valiosa, es el proceso de pulido y facetado de la piedra, es el proceso que hace la diferencia entre una gema en bruto y una piedra preciosa propiamente dicha, por esto es un trabajo especializado al que muchos catalogan como una especie de arte, para obtener el máximo de belleza de una gema.

Existen muchas maneras de cortar una gema y darle forma aunque algunas son usadas más comúnmente que otras.

El trabajo del lapidario

El lapidario, es el nombre que se la da a la persona encargada de dar forma a la joya a partir de la piedra, quien la pule y la corta para obtener un acabado de calidad.

No obstante, no siempre se podrán realizar los cortes que se deseen, sino que gran parte del trabajo está determinado por la gema misma, ¿esto qué significa?, pues el mineral, luego de ser extraído, es examinado por el lapidario, el cual debe observar las vetas naturales de la gema, en función de hacer los cortes de manera que esta posteriormente no tienda a romperse, por realizar cortes que no sigan los patrones naturales de la piedra.

Los lapidarios saben exactamente el punto de presión que se puede ejercer sobre una determinada gema sin que esta se rompa, además de tener claro de cuantas facetas o caras pueden ser cortadas en la piedra para resaltar su brillo, su transparencia o su color, por lo cual, la labor,

más que el trabajo artístico, requiere de un conocimiento bastante avanzado de las propiedades naturales de la roca, haciendo que este trabajo sea la labor de unos pocos, quienes se dedican a la labor de crear obras de arte a partir de piedras recogidas de la Tierra misma.

Este trabajo requiere de manos hábiles y especializadas, y es uno de los elementos que aumenta en gran medida el valor de la pieza final.

Es decir, muchas veces, el hecho de que existan piedras más costosas que otras, se debe en gran medida al trabajo y conocimiento que requiere el tallado de la gema, de hecho, el diamante es, entre otras, tan costosas, por el hecho de que es un material extremadamente duro, el cual no se puede tallar fácilmente sino con la ayuda de herramientas específicas.

Del mismo modo sucede con muchas otras, y es así el trabajo del artesano determina en gran medida el valor de la gema terminada.

El facetado de piedras preciosas en forma octogonal

El facetado es un proceso en el cual la piedra en bruto es transformada en una obra de joyería delicada y que perdura en el tiempo, consiste en extraer el mayor potencial del mineral y resaltar al máximo la belleza del mismo.

Es una labor que usa arte y tecnología en partes iguales, en lo que la creatividad del lapidario es expresada en el resultado final de la gema.

Cosiste en cortar varias caras de la piedra, las cuales pueden tener cuantas la piedra permitan, una de las formas en las que se pueden facetar una gema es realizando cortes de 8 caras, dando como resultado final una piedra octogonal, es decir, 8 cortes iguales alrededor de la gema.

Las gemas octogonales se realizan dando a la piedra, en muchos de los casos,  una forma cuadrada o rectangular, que son las formas geométricas  que permiten este tipo de facetado.

Cabe resaltar que no todas las piedras preciosas admiten este tipo de cortes, debido a que, como mencionamos en párrafos anteriores, se trata de seguir fundamentalmente las vetas y la estructura natural de la piedra, esto determina el tipo de facetado que se puede realizar en la misma.

En el caso de que la forma no sea cuadrada, sino redonda, para ser incrustada en alguna prenda, la parte superior, que estará a la vista, es la que se corta de manera que se presenten 8 cortes en esa zona.

Existe un tipo de tallado denominado fantasía octogonal, que es un tipo de tallado que podemos ver en las imágenes comunes del diamante, es de forma redonda que posee una punta estrecha en la parte inferior y ancha en la parte superior, la cual se corta en la parte ancha con facetas que forman 8 caras, de esta forma se obtiene el tallado octogonal en la piedra. Este tallado se puede realizar en cuarzo, aguamarina, rubíes, entre otros.

¿Cuál es el fin del tallado de facetas?

De las cosas que más resaltan en una piedra preciosa son, en primer lugar el tipo de material, ya que existen piedras hechas de materiales o combinaciones muy raras de minerales, esto hace a una gema más exclusiva que a otras.

En segundo lugar su color o transparencia; existen piedras con colores delicados como el cuarzo rosado, la aguamarina o la esmeralda; sin embargo también las hay con colores intensos como el rubí o la espinela, entre otras, que resaltan por la viveza de su color.

Pero otra de las características que favorecen la belleza de una piedra es sin lugar a dudas, su brillo, y es precisamente este aspecto el cual se busca resaltar a través del facetado.

El corte de las caras se realiza con el fin de permitir que sobre la gema se refleje la mayor cantidad de luz posible, al tener varias caras refractivas de luz, se obtiene un brillo más constante que, sumado con el pulido de la gema, aumentan esta propiedad, por lo cual, la  hace todavía mucho más atractiva.

El trabajo de facetado que se realiza en estas gemas, seguirá siendo la vía por la cual estas piedras alcanzarán su máxima belleza y la razón por las que muchas personas no tendrán ningún tipo de pudor al momento de adquirir una de ellas.

Indiferentemente del uso que vaya a dársele a cada una, no cabe duda que el acabado final de la piedra es lo que, a priori, llama la atención del comprador, es la tan importante primera impresión que cautivará a las personas.