Piedras preciosas cóncavas

Piedras preciosas cóncavas, en una época, prácticamente todas las piedras preciosas se cortaban como cabujones. Las piedras preciosas facetadas aparecieron en la joyería europea a finales del siglo XIII y principios del XIV.

Con el advenimiento de la rueda de corte horizontal a finales del siglo XV vino la posibilidad de diseñar y repetir esquemas de facetas geométricas elaboradas, controlando y mejorando así la luz reflejada desde el interior de la piedra.

Piedras preciosas cóncavas

Piedras preciosas cóncavas

Desde el siglo XV, se han desarrollado diferentes estilos de facetas, y la innovación continúa hasta el día de hoy. Una innovación reciente, el corte cóncavo, ha creado un gran entusiasmo en el mundo de las piedras preciosas.

Sin embargo, este estilo de corte tiene sus críticos y algunos expertos en gemas no llamarían a esta técnica un avance en absoluto.

El ejemplo más típico del arte tradicional de facetar piedras preciosas es el corte redondo brillante.

Consta de 58 caras o facetas en total. De las 58 facetas, 33 están en la corona (la mitad superior de la gema); y 25 están en el pabellón (la mitad inferior de la piedra). Estas facetas tienen varias formas diferentes, pero una cosa que todas tienen en común es que son bidimensionales (superficies planas).

Corte cóncavo

El corte cóncavo implica el corte de facetas que son tridimensionales (curvas). La tecnología para cortar facetas cóncavas fue desarrollada por el inventor estadounidense Douglas Hoffman alrededor de 1990.

Permite cortar facetas tridimensionales de forma cónica para que cada faceta tenga profundidad, así como longitud y anchura.

El resultado es que la mayor parte de la luz ambiental se refracta y regresa al ojo en forma de brillo. Generalmente, sólo las facetas del pabellón son cóncavas, con facetas planas en la corona. Esto a menudo crea patrones reflectantes inusuales, especialmente cuando la gema se ve boca arriba.

En manos de un cortador experto, los resultados pueden ser impresionantes.

Sin embargo, no todo el mundo está entusiasmado con los resultados. Sólo ciertos tipos de gemas tienden a beneficiarse del facetado cóncavo.

Las gemas más grandes exhiben mayor brillo con esta técnica que las más pequeñas. Además, las mejoras son más espectaculares con las piedras claras o de color medio que con las gemas de color altamente saturadas.

De hecho, algunos expertos advierten que las piedras más oscuras pueden parecer aún más oscuras y menos atractivas cuando se cortan con facetas cóncavas.

También hay cuestiones económicas. El facetado cóncavo implica eliminar más material de gema para crear las facetas curvas.

La diferencia es de aproximadamente el 10% en comparación con las técnicas tradicionales de facetas.

Esto significa que el corte cóncavo es más apropiado para piedras preciosas que están disponibles en tamaños más grandes a precios razonables, tales como cuarzo, citrino, amatista, topacio y fluorita.

Rara vez verás zafiro fino, rubí o espinela roja cortada con facetas cóncavas. Los críticos del facetado cóncavo afirman que no es sólo el costo, o el hecho de que las piedras más oscuras no son mejoradas por esta técnica.

Dicen que las gemas cóncavas cortadas carecen de personalidad o parecen de plástico; que la verdadera belleza de la gema se pierde en todas sus facetas. Este es un debate que sólo el mercado decidirá. Actualmente, las gemas cóncavas siguen siendo especialidades.

Piedras preciosas cóncavas
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