Cómo limpiar las piedras de energía negativa

Cómo limpiar las piedras de energía negativa
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Cómo limpiar las piedras de energía negativa, limpiar las piedras es muy importante sobre todo cuando queremos hacer uso de ellas, bien sea para para nuestro beneficio o el de los demás.

Cómo limpiar las piedras de energía negativa

Cómo limpiar las piedras de energía negativa

Esto es especialmente relevante si se trata de un regalo o de la compra en un establecimiento comercial, ya que es ahí donde más interacción tiene con el público en general, tanto a través de las energías como de manera física cuando las personas las agarran con las manos.

¿A qué se debe esto?

La piedras provienen de yacimientos naturales es ahí donde son extraídas, generalmente de forma manual, esto implica que desde el momento en el que emergen de la tierra reciben importantes flujos de energía de las personas involucradas y estas son almacenadas en su interior, hasta que llegan a nosotros y comienzan a liberarlas.

También es recurrente que absorban la energía de las personas que observan el lugar en el que se encuentran, por lo que son especialmente propensas a recibir energías negativas.

Otros factores que influyen en su sobrecarga de energética son las variaciones del clima, los animales que han tenido contacto con ellas, los rayos del sol, la luz de la luna y los sentimientos como el odio y la ira que provienen de personas negativas.

Es por ello que no debemos trabajar con las piedras sin limpiarlas adecuadamente, ya que esto podría traer resultados fatales como el desequilibrio de los chakras o alteraciones en el organismo.

Los siguientes son algunos de los pasos más efectivos para limpiar adecuadamente las piedras:

Paso uno – el sol.

El sol es una estrella mística que por milenios ha sido asociado con los dioses y las energías, haciendo especial énfasis en sus grandes cualidades como elemento purificador y un dispositivo que constantemente emite energéticas sobre el planeta, al igual que todo lo que se encuentra en él.

Es por esto que cuando pensamos en una herramienta natural para difuminar y extinguir las cargas negativas sobre las piedras, generalmente nos viene a la mente el sol, esta majestuosa estrella es ideal porque puede ejecutar la limpieza sin dañar nuestras preciadas piedras, mediante sus rayos.

Para ello habrá que colocarlas sobre una superficie al aire libre, donde la luz de sol incida directamente en ellas durante por lo menos cinco horas, de esta manera el sol actuara en sus diferentes etapas y podrá suministrar de manera oportuna su colosal poder.

Después de que haya transcurrido el lapso necesario deberemos tomar las piedras con cuidado y frotarlas suavemente con una manta de color blanco que simboliza la pureza y paz que deseamos transferir a las piedras, una vez finalizado el proceso estarán completamente libres de cargas negativas y serán funcionales nuevamente.

Algunas piedras traslucidas son muy sensibles a la luz del sol, por lo que es importante que periódicamente se inspeccione el desarrollo del proceso para asegurarse de que todo marche correctamente o estas podrían perder su color.

Paso dos – el agua de mar.

El agua de mar posee cualidades incomparables cuando se trata de eliminar las energías negativas de las piedras, esto se debe a que proviene directamente de la madre tierra y ha estado presente desde la creación del planeta mismo.

Gracias a esto con el pasar de los años se ha impregnado de la purificadora energía que irradia la naturaleza lo que le permite absorber rápidamente y de manera completamente eficaz toda la negatividad y las cargas presentes en las piedras, que no provienen de ellas pero sí son muy perjudiciales para el delicado equilibrio de nuestro campo energético.

Para ejecutar eficientemente este paso necesitaremos, llenar una vasija o cazuela con agua de mar y colocarla bajo la luz de la luna para que reciba todo el poder que esta posee y dejarla durante una hora en la misma ubicación.

Luego, una vez seleccionadas las piedras a limpiar las colocaremos en nuestro recipiente y lo mantendremos todo la noche a la intemperie para que la luna actué sobre ellas.

Al día siguiente, será necesario que al tomar la vasija lo hagas con la mano izquierda, ya que es la zona de nuestro cuerpo donde mayor cantidad de energía positiva circula, a continuación deberás voltear el recipiente para que se derrame el agua, en ese momento dirígete al grifo más cercano del lugar en el que te encuentres y abre la llave, luego coloca las piedras debajo del agua y lávalas.

Cuando hayas finalizado toma las piedras y envuélvelas en un trozo de tela color negro para que bloquee las energías negativas residuales del ambiente y guárdalas por un día en la gaveta de algún mueble asegurándote de que ninguna persona la abra y menos que toquen las piedras.

Al día siguiente estarán completamente limpias y listas para ser empleadas con la finalidad que tengas en mente.

Paso tres – el fuego:

El fuego es quizás el elemento más arcaico y con el que los seres humanos han experimentado desde la antigüedad, sus usos son múltiples y destacan principalmente lo que se asocian con la eliminación y limpieza de ciertos materiales.

Este es el caso de las piedras, que son fácilmente manipulables y que pueden resistir las altas temperaturas del fuego, por lo que resulta un elemento ideal para la purificación y recarga de energías positivas.

Para ello, deberemos colocar en una mesa una vela y luego encenderla, a continuación tomamos una piedra con pinzas o cualquier otro utensilio que evite sufrir quemaduras durante el proceso, ahora con firmeza ubicamos la piedra seleccionada sobre la flama y observamos cómo se queman lentamente las cargas negativas y como el fuego se las lleva con él, para no volver.

Paso cuatro – el incienso.

El incienso es uno de los implementos más reconocidos a nivel mundial, su popularidad se debe a las ventajosas utilidades que presenta como la facilidad de su manejo y los bajos costos que generalmente tiene.

Es el instrumento predilecto para encontrar la paz y compartirla con el medio que nos rodea, es por ello que su uso es tan especial e idóneo para suprimir las malas energías presentes en las piedras luego de su uso.

Dichas energías suelen estar estancadas y difícilmente las piedras podrán eliminarlas por su cuenta, así que es necesario ayudarlas al igual que ellas lo hacen con nosotros en los momentos donde nos encontramos completamente solos y desamparados, a la deriva y sin rumbo, porque ellas siempre estarán disponibles para que las usemos.

Primero enciende una varilla de incienso, luego coloca las piedras una por una sobre él, de manera que puedas observar a plenitud como el humo se pasea por el aire y las ronda para luego atravesarlas, siguiendo su camino de la mano con las energías que deseamos alejar.

Paso cinco – otras piedras.

Algunas piedras como la amatista, el cuarzo rosa, la coralina, las perlas y la turmalina tienen la capacidad de acabar con las cargas de energías negativas que se encuentran acumuladas en el interior de otras piedras u objetos.

Igualmente, tienen cualidades que le permiten a su poseedor transferir las cargas negativas a través de la mente, usando como elemento receptor su propio cuerpo, para asegurarse de que estas no se queden en el ambiente y puedan alojarse en otros cuerpos.

Lo único que se debe hacer para usarlas es tomar la piedra a tratar en la mano derecha y la otra en la izquierda de manera que esta equilibre los chakras, liberando el positivismo necesario y a la vez es necesario que visualices como tu energía positiva se mezcla con las cargas de las piedras y estas se fusionan para dar origen a nuevas cargas.

Cuando este proceso finaliza, el individuo tiene la fortaleza necesaria para disipar dichas cargas y transformar el resto en positivas usando el amor que yace en su corazón y la paz mental que le suministra las piedras.

Paso seis – energía propia.

Nuestro cuerpo posee un campo electromagnético muy potente que se puede emplear en la eliminación de fuerzas negativas, principalmente a  través de nuestros pensamientos y dependiendo de la fortaleza mental que se tenga en el momento de llevarlo a cabo.

La mente es una de las herramientas más importantes con las que cuenta el ser humano para protegerse a sí mismo y a sus seres queridos de la influencia negativa procedente de terceros, que con frecuencia quieren vernos derrotados, acabados, sin ganas de luchar y resignados a la situación que se presente en el momento.

¡Por eso es fundamental que sepamos como dirigir efectivamente nuestra poderosa energía espiritual y que esta actué sobre las piedras que nos protegen habitualmente, liberándolas de los elementos negativos que han acumulado durante todo el tiempo que llevan con nosotros.

Asimismo, para desarrollar estas herramientas tenemos que tomar las piedras entre las manos y comenzar a transferirles mentalmente los pensamientos positivos, buenas intenciones y energías que pretendemos sean parte de ellas, también es recomendable que se recite mentalmente una oración con la finalidad de que sus impurezas se marchen y desaparezcan de manera definitiva.