Piedras preciosas en Bolivia

Piedras preciosas en Bolivia
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Piedras preciosas en Bolivia, La inmensa riqueza cultural y el arraigo a sus costumbres, convierten a Bolivia en un destino fantástico. Caminar por sus calles, es adentrarse a sus raíces. Probar su comida es saborear la sazón de sus antepasados.

Conversar con su gente es conocer un poco más de su historia, su cultura, la identidad nacional con la que se envuelve este país.

El territorio boliviano está habitado desde hace más de dos mil años. En sus tierras se formaron múltiples culturas, la mayoría en los Andes, especialmente la cultura Tiwanaku.

Piedras preciosas en Bolivia

Piedras preciosas en Bolivia

Posiblemente, sea esta la explicación de que a pesar de que el idioma oficial sea el español, la mayor parte de la población habla quechua y almara, que es una familia de idiomas originarios de los Andes.

Muchas son las anécdotas de este país, que posiblemente usted habrá escuchado o leído. Por ejemplo, se habrá topado con imágenes que aluden sobre la falta de playas en Bolivia.

Luego de la sangrienta Guerra del Pacifico, hace más de ciento treinta años, Bolivia perdió su salida al mar y apenas cuenta con algunas despistadas corvinas en las redes de la desolada cosa de Bolivia mar, las playas  al sur que Perú le cedió a Bolivia en 1992.

Sin embargo, existe otro tipo de bendición en sus tierras y que probablemente sea poco lo que se ha mencionado. Desde los tiempos de la colonia Bolivia ha sido un país minero. Y representa la segunda fuente de ingresos para el país, por detrás de los hidrocarburos.

Entre los años 2006 y 2012 la minería aportó a Bolivia doscientos y un millón de dólares, solo en aportes fiscales. Lo que significó un incremento de mil ciento cincuenta y seis por ciento con respecto a lo recaudado entre 1999 y 2005.

¿Qué piedras se extraen en la minas de Bolivia?

En Bolivia hay 80 tipos de gemas para explotar y exportar. Entre las que más destacan esta la amatista, aguamarina, amazonita, citrino y la famosa bolivianita. En este artículo desglosaremos cada una de ellas y describiremos sus propiedades físicas y químicas. A continuación comenzaremos con primera gema.

La amatista es un derivado del cuarzo, de tonalidad purpura. Es conocida desde el antiguo Egipto, por ser utilizada para la creación de joyas.

Las amatista provenientes de las tierras de Bolivia, tienden a ser purpura puro, lo que despierta gran interés en el mercado internacional pues no en todos los países se da esta gema y mucho menos con una coloración tan profunda como las de este país.

Cuenta con una dureza de 7, según la escala de Mohs.

La aguamarina, por su parte, es un derivado del berilo que recibe este nombre cuando lo encontramos en calidad de gema de tonalidad azul. Su nombre procede del latín y significa agua del mar.  Su dureza se encuentra varía entre 5 y 8. Es muy codiciada por su dureza, ya que permite una gran diversidad de cortes. Por lo general suele presentarse en piedras de diez quilates.

Por otro lado, la amazonita es una variedad de microlina verde, un mineral feldespatico. Es nombrada así como el rio Amazonas de Brasil, a pesar de que no se han encontrado depósitos allí.

Sin embargo, el nombre puede hacer referencia a los sorprendentes tonos verdes del boque que se encuentra a lo largo del rio. Su dureza varía entre 6 y 5.

Otra de las gemas que se da en Bolivia es el citrino. Esta piedra es familia del cuarzo y se caracteriza por tener una tonalidad amarilla con un resplandor muy delicado. La sustancia que le da ese color es el hierro. Su nombre proviene del latín “citrus” que significa limón. Tiene una dureza de 7 en la escala de Mohs.

Por último, tenemos la bolivianita, pero dejarla de última no significa que sea la menos importante, todo lo contrario. Esta gema es la más famosa y es en Bolivia, el único lugar donde se produce. Es conocida también como ametrino.

Esta hermosa piedra muestra nítidamente dos colores, violeta y amarillo. Esta tonalidad se debe a la fusión de la amatista y el citrino. Estas dos gemas pertenecen a la familia de los cuarzos macrocristalinos, pero su color varía debido a su elemento colorante, el hierro, el cual difiere en el nivel de oxidación.

En la década de los ochenta tuvo su aparición en Bolivia, aunque no tuvo el éxito merecido inmediatamente. Luego de varios años, se desarrollaron investigaciones gemológicas en la región proveniente. A partir de los años noventa la Bolivianita, inicio su ascenso en el mundo de las piedras preciosas.  

En la última década ha logrado imponerse, llegando a estar presente en las joyerías más prestigiosas del mundo entero.

Incluso, importantes celebridades femeninas han lucido joyerías hechas con bolivianita. Por nombrar algunas tenemos a la reina Sofia de España, la princesa Michiko de Japón y a la actriz de Hollywood Salma Hayek.

La bolivianita es considerada hoy emblema de Bolivia. A partir del 2009 se promulgó una ley que prohíbe la exportación de gemas en estado crudo. Solo es posible importar de Bolivia piedras preciosas cortadas y talladas.

¿En dónde se encuentran estas gemas?

En dónde se encuentran estas gemas

La mayoría de estas gemas se dan en la provincia de Santa Cruz, a unos doscientos veinte kilómetros de la localidad de Puerto Suarez. La mina más importante es la mina Anahí, se encuentra ubicada en esta provincia y en ella se puede explotar la amatista, citrino y la bolivianita. Mientras que la amazonita se da en la mina de San Pedro y la aguamarina en el área de La Bella.

¿Dónde venden estas gemas?

La empresa Anahi Jewerly Manufacturing SRL, asume todas las tareas de industrialización y comercialización de productos con valor agregado, comprando parte de la producción minera de Minerales y Metales del Oriente SRL.

La empresa reconoce que “La seducción de la Bolivianita se completa, llevando el proceso a un siguiente nivel: la elaboración de joyas de calidad internacional que son comercializadas a través de la cadena de Joyerías Anahi”. Las joyas trabajadas por Anahí son exportadas a 20 países en el mundo.

Ni duda cabe que Anahí muestra al país y el mundo que con un equipo de talentosos de diseñadores encargados de dar vida a las colecciones de Anahí con un balance perfecto entre belleza y elegancia, realzan la rareza de las gemas, creando joyas únicas de calidad internacional. En otras palabras, no se tiene nada que envidiar a cualesquier empresas del mundo entero.

Pero, esta no es la única empresa que se dedica a la explotación y elaboración de las joyas,. La explotación y tallado de la piedra preciosa denominada “bolivianita” genera un importante movimiento económico por su exportación de bruto a la Argentina y a Europa, por lo que la empresa Meyer Gemas, una de las dos entidades con la concesión para explotar e industrializar, espera generar setecientos veinte millones de dólares anuales con la exportación tallada de esta gema.

Esta empresa tiene 50 microempresas en la Asociación de Talladores de Gemas de Tarija, El Alto, Potosí y Santa Cruz.

Las ventas de piedras de Bolivia al exterior se han duplicado en los últimos años. Así lo señala el Instituto de Comercio Exterior, el cual indica que para el 2012 sumaron cuarenta y nueve millones de dólares, en tanto que en septiembre de 2013 llegaron a noventa y cinco millones de dólares.

En muchas de estas ventas se incluye la bolivianita, que a pesar de ser desconocida en su país de origen, este mineral ha conquistado los mercados de Estados Unidos, Francis, Italia y algunos países de Asia.

Incluso, el presidente Evo Morales le obsequió unas joyas con esa piedra a la expresidente Cristina Kirchner, quien recomendó a las mujeres del mundo comprar joyas elaboradas por artesanos bolivianos.  

“Así que, mujeres del mundo, ya saben dónde encontrar algo tan bello, hecho además por orfebres, plateros y por talladores de gemas bolivianos, mano de obra latinoamericana para Latinoamérica y para el mundo”, agregó la mandataria.

La aceptación de la gema en el exterior fue alentada por los emigrados bolivianos. Su éxito radica en los contactos con los bolivianos que viven afuera, que fueron los mejores difusores de esta iniciativa.

En el mercado local, su expansión comenzó con la incorporación de la gema en el atuendo de grupos de danza folklórica que participan en fiestas religiosas como la del Señor del Gran Poder, en una de las zonas más populares de La Paz.

El quilate de bolivianita se consigue dentro del mercado nacional a un precio que varía entre los    dos coma cincuenta dólares y diez dólares, dependiendo de su calidad. Es decir, el gramo (5 quilates hacen un gramo) tiene un valor de entre doce dólares y cincuenta dólares. El kilo costaría entonces entre doce mil quinientos dólares y cincuenta mil dólares.

Inclusive se ha sabido de algunos casos en los que un kilo de bolivianita se ha vendido en una suma mayor al kilo de oro. Posiblemente sea por la poca disponibilidad en el resto de los países, lo que le otorga un valor invaluable a esta gema, además de la belleza con la que se caracteriza.