Anteojos Protectores

Anteojos Protectores, los ojos son los órganos, a través de los cuales podemos conocer la vida desde un aspecto visual y lumínico, es a través de los impulsos eléctricos que pasan por estos órganos hasta el cerebro, que podemos interpretar la luz que hay en frente y por consiguiente darle forma al mundo que nos rodea.

La capacidad que este tiene de transformar los rayos y ondas de luz en impulsos electromagnéticos que posteriormente serán decodificados por la corteza visual del cerebro, es por mucho un proceso fascinante.

No puede negarse que el cuidado de la visión y por consiguiente de los ojos, es un aspecto importante que desde hace algunos siglos, en muchas de las fabricas y en diversas labores de trabajo, se ha tomado muy en serio el proteger de alguna manera estos importantes órganos del ser humano.

Anteojos Protectores

Para esto, se han desarrollado gafas protectoras, que son precisamente unos anteojos diseñados para ajustarse a la zona ocular de la persona, de manera que los ojos de esta estén protegidos contra polvo, partículas, líquidos dañinos o gases.

Los anteojos protectores

Existen trabajos en los que nuestros órganos visuales corren más riesgos que en otros, por lo cual, desde hace ya algunos años, se han establecido una especie de normas internacionales que deben cumplirse, con motivo de mantener en la mayor medida posible, la seguridad de los trabajadores.

Entre esas normas, por supuesto, no puede faltar el cuidado a los ojos. Por esta razón, las gafas protectoras no pueden faltar y obligatoriamente deben ser usadas durante las jornadas de trabajo, de lo contrario, la empresa a cargo de estos trabajadores incluso podría ser multada por el incumplimiento de estas normas de seguridad.

Los anteojos protectores no están fabricados ni diseñados como cualquier otro tipo de gafas que se usan normalmente para proteger los ojos del alto resplandor solar, por lo cual, sus piezas y partes están cuidadosamente fabricadas para cumplir un propósito en específico: proteger al usuario.

Lo primero que se toma en cuenta al fabricar unas gafas protectoras son, obviamente, los cristales que este va a tener.

 

Los cristales comunes, por lo general no están diseñados para cumplir algún tipo de estándar de seguridad en específico, sin embargo en los anteojos protectores este aspecto es tomado muy en serio, pues es la barrera que está justo delante de los ojos y la que soportará el mayor daño en caso de algún accidente imprevisto que ponga en peligro nuestros órganos visuales.

El cristal de estos anteojos se fabrican de un vidrio con un espesor mayor al de sus iguales comerciales; el espesor en los cristales garantiza una mayor resistencia a las diferentes partículas que pueden entrar en contacto con ellas.

No obstante existen algunos modelos, mejor desarrollados, que usan dos tipos de cristales; uno caliente en la parte interna y uno más frío en la parte externa.

La razón por la que estos se fabrican con dos cristales de diferentes temperaturas es para evitar que estos puedan empañarse en situaciones de humedad y frío.

Los cristales generalmente quedan empañados cuando el agua que empieza a evaporarse desde la cara se encuentra con un cristal que tiene una temperatura menor a la del vapor mismo, haciendo que se condense y empaño las gafas.

Al usar dos tipos de lentes y colocar uno con una temperatura un poco elevada en el interior, el vapor no encuentra una superficie fría donde condensarse y por lo tanto se evita esta dificultad.

No obstante, es muy importante que ambos cristales estén muy bien unidos, con un hermetismo tal, que no permita que el vapor se cuele entre ambos cristales, causando que se empañe entre las uniones y haciendo casi imposible el poder limpiarlos.

Los cristales de unos anteojos protectores deben pasar rigurosas pruebas de seguridad antes de formar parte del uniforme de un trabajador.

Una de las pruebas más comunes realizadas en este tipo de lentes, es la de dejar caer una aguja con una punta pesada y afilada desde una altura considerable, directamente sobre los lentes. El resultado óptimo, es aquel en el cual los cristales no son ni perforados ni agrietados, pues de esta manera no pasarían esta prueba de seguridad.

Existen una serie de pruebas que se realizan en los lentes de seguridad denominados ANSI Z87.1. Esta pruebe corresponde al estándar internacional de pruebas de seguridad que se realizan en gafas protectoras.

Las pruebas de alto impacto son aquellas en las que los lentes son impactados desde diferentes direcciones con proyectiles afilados y no afilados de metal, los cuales son disparados sobre las gafas a velocidades que pueden alcanzar más de los 150 kilómetros por hora.

Tras la realización de estas pruebas se espera que los lentes en primer lugar no se rompan ni se fracturen, que el movimiento que estos puedan realizar tras el impacto de un proyectil, no ponga en peligro los ojos del portador;

que ninguna de sus piezas se suelte o desprenda, que los cristales no se salgan del marco, que no se desprendan esquirlas de los lentes que puedan causar daños oculares en la persona.

Si los lentes de seguridad pasan satisfactoriamente todas estas pruebas de seguridad, se imprimirán en los lentes una escritura con el símbolo de Z87 o Z87+; lo que significa que las gafas han aprobado de manera exitosa y que, por lo tanto, son seguras. Posteriormente estas podrán ser vendidas y comercializadas en el mercado nacional e internacional.

Consideraciones del producto

Las gafas de seguridad, a pesar de estar diseñadas para soportar impactos de proyectiles que se produzcan al taladrar, picar, astillar, etc. también se utilizan para otros fines, en los cuales su uso es también bastante práctico y efectivo, como por ejemplo, contra gases tóxicos.

Muchos científicos que trabajan en laboratorios con sustancias de este tipo, además de usar otros materiales y prendas de seguridad, se colocan gafas protectoras para proteger sus ojos de estos gases que pueden producir irritaciones causando daños que, en algunos casos podrían llegar a ser irreversibles.

Ante el riesgo de radiaciones o de electricidad, las gafas deben tener un revestimiento especial en los cristales que permita repeler los rayos UV o IR, de los láseres, de las partículas muy calientes etc. Todos estos factores afectarían al ojo desnudo causando daños considerables, por lo cual el uso de las gafas en estos casos no solo es obligatorio, sino que es prácticamente una cuestión de salud vital.

Adaptaciones similares de estas gafas se han diseñado para ser usadas por deportistas que realizan sus actividades bajo condiciones que van un poco más allá de las que se consideran apropiadas.

Tal es el caso de los que realizan actividades deportivas en la nieve o el invierno, en la cual los lentes protegen a los ojos no solo del frío sino también de las pequeñas partículas de hielo y nieve que, a ciertas velocidades pueden hacer daño a los ojos.

Otra de sus adaptaciones es utilizada en deportes como la natación, en la cual los lentes poseen bordes herméticos de goma que se ajustan a la piel para no dejar pasar agua a los ojos y de esta manera no obstaculizar la vista del deportista.

Es decir, su uso se ha expandido más allá de los que se les daba en un principio, haciendo que este ya no sea solo una prenda de seguridad en áreas de trabajo con considerables probabilidades de daños a los ojos, sino también a áreas tan distintas como el deporte, pero bajo el mismo principio de protección claro está.

Tomando en cuenta que las medidas de seguridad nunca están de más, y menos si se trata de órganos tan sensibles e importantes como los ojos, el uso de las gafas protectoras se convierte de esta manera en una necesidad, de allí a que sea prácticamente una ley, que los trabajadores deban portar obligatoriamente esta prenda al momento de trabajar y realizar sus labores bajo condiciones un tanto peligrosas, con en las labores con maquinaria, carpintería, construcción, entre otras.

 Conclusiones

Actualmente se ha ido perfeccionando la forma y la manera como se construyen las gafas, hoy podemos encontrar que, en muchos casos, el vidrio ha sido reemplazado por el policarbonato, ya que es un material más ligero pero a la vez más resistente, además de ser invulnerable ante los rayos Ultra Violetas.

No Obstante, para trabajos químicos, la opción más usada es el acetato; el cual es un material excelente al momento de resistir la abrasión que pueden ocasionar algunos materiales, tiene mucha resistencia a las ralladuras y son considerablemente más sólidos que el policarbonato aunque menos resistente, y además solo pueden fabricarse con cristales incoloros.

Otro de los aspectos que varía es la manera en cómo se sujetan las gafas, ya que estas pueden ser a través de dos patas laterales que se acomodan y sujetan detrás de las orejas, tal como las gafas comunes; o bien pueden estar sujetas por bandas elásticas para dar menor posibilidad de movimientos involuntarios o descolocación de las mismas por algún movimiento brusco.

 

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